Una silla de montar debe adaptarse tanto al caballo como al jinete. La disciplina determina el modelo; la prueba permite comprobar el ajuste.
1. ¿Qué tipo de silla de montar elegir?
| Tu práctica | La elección a tener en cuenta |
|---|---|
| Trabajo variado, en llano y con pequeños obstáculos | Una silla mixta, con cuartos intermedios para una práctica polivalente. |
| Salto | Una silla de salto, con guardafloris adelantados para apoyar la rodilla y estribos más cortos. |
| Doma clásica | Una silla de doma, con los cuartos más rectos para adaptarse a una pierna bajada. |
| Cross | Una silla adaptada a la posición de equilibrio: comprueba la libertad de movimiento y la colocación de las almohadillas cuando la pruebes. |
| Excursión o resistencia | Un modelo adecuado para salidas largas; pruébalo para comprobar su comodidad, su estabilidad y, si es necesario, sus posibilidades de fijación del equipaje. |
| Niños y ponis | Un sillín o una montura adaptada a las proporciones del niño y a la espalda del poni, sin elegir uno demasiado grande «para más adelante». |
2. Comprobar el ajuste al caballo
- Arco y abertura: su forma debe ajustarse a la espalda y a la cruz. Un arco intercambiable no convierte a una silla en universal.
- Espacio libre: la cruz y la columna deben quedar libres, incluso con el jinete montado.
- Paneles: busca un apoyo uniforme, sin basculaciones ni zonas de presión. Su longitud debe ajustarse a la zona de soporte de la espalda.
- Equilibrio: la silla no debe empujarte hacia delante ni hacia atrás, ni desplazarse durante el trabajo.
Haz que un profesional especializado en el ajuste de sillas de montar compruebe estos puntos, tanto en reposo como en movimiento. Una almohadilla gruesa no sustituye a una silla de montar correctamente ajustada.
3. Elegir la talla adecuada para el jinete
La talla del asiento, que suele indicarse en pulgadas, no es suficiente: la profundidad del asiento, la longitud del muslo, los cuartos y los reposacaderas modifican el espacio disponible.
- Debes poder sentarte en el centro, sin quedarte encajado contra el pomo o el troussequin.
- Las rodillas deben encajar en los cuartos, sin sobresalir ni quedar apretadas por los reposarrodillas.
- Pruébala con la longitud habitual de tus estribos, en las posiciones que utilizas en tu disciplina.
| Altura del jinete | Talla orientativa del asiento |
|---|---|
| Menos de 1,60 m | De 15 a 16 pulgadas |
| De 1,60 m a menos de 1,70 m | De 16,5 a 17 pulgadas |
| De 1,70 m a 1,80 m | 17,5 pulgadas |
| Más de 1,80 m | 18 pulgadas |
Pautas orientativas para la prueba, que deben adaptarse a tu complexión, a la longitud de tus piernas y al modelo de silla. La silla también debe adaptarse a la espalda del caballo.
4. Cuero, material sintético y presupuesto
Compara el tacto, el peso real, las instrucciones de mantenimiento y la posibilidad de reparación. El material y el precio no garantizan que la silla se ajuste bien. Ten en cuenta también el coste de la prueba, la revisión y los posibles ajustes. En el caso de una silla de segunda mano, haz que revisen el armazón, los paneles, las costuras y las correas traseras.
5. La prueba antes de elegir
- Pruébala sobre el caballo en cuestión, con la mantilla y la cincha previstas, a los aires y en los ejercicios adecuados a tu nivel.
- Comprueba tu comodidad y estabilidad, pero también la libertad de movimiento del caballo.
- En caso de dolor, resistencia inusual o si la silla gira, detén la prueba y haz que revisen todo el conjunto; consulta a un veterinario si el caballo muestra signos de dolor.
- Vuelve a evaluar el ajuste cuando cambien el peso, la musculatura o el trabajo del caballo.